Midiendo derechos civiles y políticos

Los derechos civiles y políticos garantizan la posibilidad de vivir y de participar en actividades religiosas, políticas e intelectuales, entre otras, sin sufrir ningún tipo de coerción, abuso o discriminación.

Por qué es tan complejo medir los derechos civiles y políticos

Los derechos civiles y políticos son fundamentales, pero su medición es compleja. Muchas veces, las violaciones de este tipo de derechos se realizan en la clandestinidad y son negadas por parte de las personas que las ordenan y las ejecutan. Con frecuencia, quienes llevan a cabo estas violaciones intentan culpar por sus acciones a agentes corruptos o a otros actores. De hecho, es muy común responsabilizar a las propias víctimas, que muchas veces son calificadas de radicales, criminales o amenazas a la seguridad nacional. Aun cuando se está en conocimiento de las violaciones, estas reciben una cobertura deficiente por parte de los medios de comunicación, de los gobiernos, entre otros. Los intentos previos de evaluar esta situación se basaron, en su mayoría, en la documentación pública. Sin embargo, este enfoque se ve afectado por problemas como errores de conteo, incertidumbre y sesgo.

Nuestra solución para estos desafíos

La propuesta de HRMI para enfrentar estos desafíos es recabar la información directamente de los investigadores y profesionales especializados en derechos humanos que supervisan los eventos que ocurren en cada país. Dado que no existen datos objetivos completos, esta es la mejor fuente de información disponible sobre los derechos civiles y políticos en todo el mundo. Al ingresar sus aportes a una base de datos exhaustiva, estos expertos en derechos humanos van a aumentar los conocimientos del mundo y van a contribuir a mejoras reales en la vida de las personas.

Hemos llevado a cabo un estudio piloto para poner a prueba este enfoque en 13 países. La información se recolectó mediante una encuesta de opinión para expertos, que se diseñó con el fin de reunir evaluaciones reales de las prácticas de derechos humanos en los países en los que estos expertos se desempeñan. Luego, HRMI utilizó la información para desarrollar estándares de medición que contengan una cantidad mayor de datos de los que existen actualmente, incluida la información sobre abusos que no se denuncian en la esfera pública.

Una de las fortalezas de este enfoque es que nos permite obtener información de organizaciones globales, regionales, nacionales y locales, lo que nos aporta una cantidad diversa de perspectivas. Otra de las fortalezas reside en las técnicas estadísticas avanzadas que empleamos para combinar las respuestas y asegurarnos de que sean comparables. Todo esto nos permite generar información sobre los derechos civiles y políticos que se pueden comparar entre países, así como también aportar información sobre la incertidumbre, que toma la forma de una banda de incertidumbre en torno a nuestras mediciones. También se reunen datos sobre:

  • Qué grupos de la sociedad son especialmente vulnerables a los abusos a cada derecho, y;
  • el grado en el que los abusos descriptos son llevados a cabo por actores estatales en relación con actores no estatales.

Nuestra prueba piloto en derechos civiles y políticos

En la fase de prueba piloto de HRMI en 2017 desarrollamos nuevos parámetros para siete derechos civiles y políticos, basados en las disposiciones de la legislación internacional:

Con la prueba piloto generamos estándares de medición para 13 países. La selección de los países participantes se realizó en septiembre de 2017 de acuerdo con estos dos criterios:

  • El interés por parte de los expertos en derechos humanos de ese país a ser incluidos en la prueba (para poder asegurarnos una cantidad suficiente de encuestados y su participación activa durante la prueba)
  • Un subconjunto de 13 países que sean diversos en lo que corresponde al tamaño, la región, la cultura, los niveles de ingresos, el grado de apertura, etcétera (para poder evaluar si la metodología de la encuesta funciona correctamente en contextos diferentes).

Los 13 países son Angola, Arabia Saudita, Australia, Brasil, Fiji, Kazajstán, Kirguistán, Liberia, México, Mozambique, Nepal, Nueva Zelanda y el Reino Unido.

Durante octubre y noviembre de 2017, la información se recabó a través de una encuesta de opinión segura en línea (favor notar: esta versión de la encuesta no está activa, y cualquier respuesta que usted brinde no será guardada).

¿Quiénes pueden participar de la encuesta?

Los participantes de la encuesta son investigadores y profesionales especializados en derechos humanos que monitorean los eventos en cada uno de los 13 países seleccionados. Para la prueba piloto, los participantes deben encontrarse en alguna de estas categorías:

  • Expertos en derechos humanos (investigadores, abogados, otros profesionales) que vigilan los eventos en torno a los derechos civiles y políticos en alguno de los países que participan en la prueba piloto. Pueden trabajar para una ONG internacional o nacional, o bien en una organización de la sociedad civil.
  • Periodistas que informan sobre problemas relacionados con los derechos humanos en alguno de los países que participan en la prueba piloto.
  • Miembros de la Institución Nacional de Derechos Humanos de alguno de los países que conforman la prueba piloto, siempre y cuando esa institución esté dentro de la categoría A, lo que significa que cumple con las disposiciones descriptas en los Principios de París.

En la mayor parte de los casos, suponemos que muchos de los participantes de la encuesta se encontrarán en el país del que proviene la información. En el caso de los países más cerrados, estimamos contar con una proporción mayor de participantes externos. En concordancia con nuestra filosofía de mantenernos independientes de los gobiernos, no se recabó información de funcionarios gubernamentales o del personal que trabaje en organizaciones creadas por los gobiernos. Nuestra prioridad es encontrar a los participantes que tienen acceso a fuentes primarias y que, con frecuencia, son los primeros puntos de contacto con respecto a esa información en el campo. Por este motivo, no buscamos que los participantes de la prueba piloto fueran académicos.

Dado que está fuera de nuestras posibilidades investigar a todos los participantes potenciales, trabajamos con socios de confianza que nos ayudaron a conectarnos con aquellas personas que cumplían con los criterios antes mencionados. Resguardamos la identidad de los participantes, para evitar ponerlos en peligro por compartir con nosotros su percepción de los eventos.

¿Cuáles son las medidas que producimos?

Mediante el uso de técnicas estadísticas avanzadas que garanticen la comparabilidad entre los participantes, se cotejó la información, lo que nos permitió definir para cada país:

  • La frecuencia relativa de abusos de cada uno de los siete derechos y los correspondientes valores de incertidumbre.
  • Una lista de grupos de la sociedad que están particularmente expuestos a sufrir abusos de cada uno de los siete derechos.

Se trata de una metodología novedosa y el objetivo de la prueba piloto es averiguar qué es lo que funciona mejor para poder desarrollar en profundidad nuestro enfoque. La prueba piloto se llevó a cabo en la segunda mitad de 2017 y la información fue publicada en marzo de 2018. Con base en los resultados, tenemos previsto perfeccionar el enfoque, evaluar regularmente y extendernos a una cobertura mundial. Si quieres nominar a tu país para incluirlo en el ciclo de la encuesta de 2019, por favor, contáctanos.

Para mayor información, por favor, revisa la nota metodológica de HRMI (disponible en inglés).

Referencias

United Nations. 1987. Human Rights: Questions and Answers. New York: United Nations.